ASÍ MARCHAN LAS COSAS EN ESTA REVOLUCIÓN
POR EFRAÍN VALENZUELA
Yo sé que al hablar del asunto
terminas lanzando el epitafio del Comandante.
Pienso que esa gran autopista de tus deseos,
desbordados de carne popular,
anda distante del proceso.
Mis ojos extraviados
llenos de ese olor tuyo
no alcanzan a escuchar tus improperios.
Mis ojos sordos
Tú sabes que volveré a votar por el Comandante.
El borrachito de la esquina se siente en el poder
y yo aquí lidiando con tu anticomunismo.
Siempre trasnochado
Vuelto cenizas
En el momento del análisis preciso
me lanzo al atolladero de ese par de piernas.
Lo que se dice buenas
Y te lo reitero, mujer,
volveré a votar por el Comandante.
Persigo a ese cuerpo tuyo por todo el apartamento
llenos de mis libros, los cantos gregorianos
y algo de orine de mi mascota.
(Tú sabes que se llama Constituyente) .
Jamás comprenderás por qué en mi casa
existe una colección de Rosarios
y algunas fotografías:
una de mi madre, Carmen Valenzuela
otra de un viejo amigo mío, con oficios de Obispo
y otra del Che.
Así marchan las cosas en esta Revolución.